







Jesús dijo a sus discípulos: «Como el Padre me amó, yo también os he amado a vosotros; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor, como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor.
»Os he dicho esto, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea colmado. Este es el mandamiento mío: que os améis los unos a los otros como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. No os llamo ya siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a vosotros os he llamado amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer.
»No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros, y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca; de modo que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo conceda. Lo que os mando es que os améis los unos a los otros».
«Busca mi rostro» © Autorización de Provincia Vedruna de Europa
«Música de guitarra relajante» © Licencia estándar de Youtube
Como el Padre me ha querido, así yo te quiero. Permanece en mi amor. Si guardas mis mandamientos echarás raíz en ese amor. Es lo mismo que hice yo con el Padre, vivir su voluntad. Escucha, te cuento todo esto porque quiero que mi alegría esté contigo, y con todos. Que sea una alegría profunda, plena, auténtica. Esta es mi propuesta, mi mandamiento, mi deseo más profundo para todos: que os améis unos a otros como yo os he amado. Nadie tiene amor más grande que quien da la vida por sus amigos. Pues eso es lo que yo hago. Lo tuyo y mío no es una relación de servicio, de obligación o miedo. Es una historia de amistad. Soy tu amigo, y quiero que sepas todo lo que yo aprendí del Padre. No me elegiste tú, ¿sabes? Soy yo quien te he elegido, porque te conozco y sé lo mucho que llevas dentro, y te he destinado para que vayas, y des fruto, y ese fruto dure. Y lo que pidas al Padre en mi nombre te lo dará. Ese es el mandamiento: que os améis unos a otros.
(Rezandovoy, adaptación de Jn 15, 9-17)