







Cuando los fariseos se enteraron de que Jesús había hecho callar a los saduceos, se reunieron en grupo, y uno de ellos le preguntó con ánimo de ponerle a prueba: «Maestro, ¿cuál es el mandamiento mayor de la Ley?». Él le dijo: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Éste es el mayor y el primer mandamiento. El segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos penden toda la Ley y los Profetas».
«Laudate Omnes Gentes» © Autorización de Atheliers et Press de Taizé
«Meditative Guitar» © Usado bajo licencia no comercial Creative Commons
Enséñame, Señor, tu amor gratuito.
Que no espere más que el tuyo,
Que aprenda a hacer espacio para que el otro sea.
Que aunque cueste, busque siempre hacer el bien.
Que escondido, entregue la vida en silencio.
Que en los pequeños gestos, descubra la grandeza del Reino.
Que recuerde, y desde allí viva,
en mi propia vida
y en tantos encuentros,
tanto amor recibido,
tantos gestos acogidos,
las miradas que sostuvieron
los abrazos que contuvieron.
Tanto amor
que solo sabe invitarme
a seguir entregándome
a corazón abierto
desnudo
agradecido
y amante.
(Matu Hardoy)