Lágrimas

Lágrimas llenas de vida, de compasión, de ternura. Por el mundo herido, por el amor negado, por las ocasiones perdidas, por la inocencia golpeada. Lágrimas valientes de quien mantiene la mirada. Lágrimas vertidas por quien ama, con esperanza inquebrantable, a sus hijos extraviados. Dame, señor, hondura, para llorar como tú. (José María R. Olaizola, sj)