Sigue habiendo soñadores
…Y ahí seguimos, Señor, en un mundo donde las envidias, la incomprensión y el odio siguen existiendo. Donde hermanos siguen despojando a hermanos, arrebatándoles la alegría, la esperanza, la dignidad...
Donde hay soñadores que sueñan con un futuro mejor, y adivinan las posibilidades escritas en la entraña del mundo. Pero molestan por la belleza de sus sueños.
Hay pozos vacíos donde se encierra a los que nada tienen. Veinte monedas sirven para vender a un hermano, para prostituir a una cría, para exigir un peaje por pasar una frontera, para manipular al que nada tiene…
Pero también hay gente como Rubén, que intercede por el hermano golpeado. Quizás sin demasiada fuerza, pero al menos lo intentan.
Sigue habiendo ancianos que aman a sus hijos, e hijos que aman a sus padres.
¡Señor! en este mundo turbulento, danos lucidez para ponernos del lado del amor.
(Rezandovoy)