¿Tu nombre? Alegría
Corres por mis venas sin saberlo
trayéndome una voz desde el ocaso.
Apenas expresión en labios y ojos,
eres faro, eres aliento, eres resolución.
¡Cómo quisiera saber que no solo eres amiga
de fiestas y días felices, de bullas y de estallidos!
Que una vez nacida no mueres, aunque te pierda.
Que quieres ser para todos y no propiedad privada.
Frágil como la espuma, rauda como la luz,
saltas, sin pedir permiso, de corazón en corazón,
y tal día o tal otro, cambias el engranaje,
volviendo lo que me duele en firme consolación.
(Seve Lázaro, sj)