Ecos del Espíritu

De camino se enlazan
nombres e historias
que se graban en la carne
con el fuego ardiente de tu Espíritu.
Tu soplo inédito se hace impulso.
Una familia nueva se gesta,
de amores y amigos
con la puerta abierta para
la mesa puesta del banquete anticipado.
Los sueños compartidos
se amasan y convidan
siendo pan partido
y repartido entre las manos.
Lo vulnerable rompe corazas
y deja al aire las intemperies más reales.
Enojos que sacan lo íntimamente
humano.
Una fuerza imparable dentro,
nos invita a hacer las paces.
Risas al descubrirte en los detalles.
Confianza al abrir el alma.
Lágrimas que se entregan
con heridas sanadas
e infiernos vencidos.
Otras vidas se vuelven casa y descanso.
Dudas, miedos, certezas.
Nadie dijo que era fácil.
Entraña, dolor, cruz,
paso-pascua, latidos nuevos.
Paz inenarrable.
Sin teorías ni discursos prefabricados.
Compromiso asumido,
fe latente y vibrante.
Piedra corrida a la Vida.
Descubriéndote Peregrino
que celebra que el Reino está cerca
y nos hospeda en tantos
cada vez que, en tu nombre, vamos.

(Malvi Baldellou)