La esperanza de Jesús

Haced esto en mi memoria.
Ceñíos la toalla a la cintura.
Acoged, con ternura,
los cansancios ajenos.
Tomad la vida a manos llenas,
bendecid los días,
el tiempo, los sitios,
el hermano, la mesa.
Partid el pan y la palabra
hasta que lleguen a todos.
Acordaos de la cena
en que os llamé amigos.
No tengáis miedo de romperos
y daos, con pasión y sin reservas,
hasta saciar el hambre
de este mundo.
Convertíos en profetas
de un amor inclaudicable.
Recordad y contad mi vida
con las vuestras.

(José María R. Olaizola, SJ)