Peregrinos y servidores

Caigo en la exigencia
de las tiranías que ofrecen
espejos y autosuficiencia,
del vaivén desenfrenado
de lo fácil y voraz.

Me envuelven
las opresiones a la carta
que me embelesan
atándome a los cepos
y candados más brutales.

Me seducen los lugares acomodados
y las mentiras de mostrador
que me hacen comprar verdades de saldo.

Hasta que, con amor radical, apareces
y me atraes siendo el Peregrino
de mi vida.
Llegas para quedarte
y aun estando yo de paso,
me invitas a una historia nueva
asegurando abrazos con otros caminantes.

Un servir silente, elocuente,
desde abajo…
vendando heridas,
con ese, tu bálsamo de vida.

El camino se abre
y otras historias se enlazan.
Nombres, rostros, latidos.
Refugio seguro.
Tesoro que nos hace ricos.
Carne ardida,
radiante y resucitada,
Camino abierto,
y lo tuyo es nuestro.
Peregrinos y servidores.
Identidad perpetua,
misión asegurada.

(Malvi Baldellou)