adaptación Jn 3, 15-17
Tanto te ama Dios, que entregó a su hijo Jesús, para que no mueras, tú que crees en él, sino que alcances la vida eterna. Porque Dios no mandó a su hijo a este mundo para juzgar, para condenar o para criticar a las personas, sino para abrirnos una puerta y mostrarte el camino de la vida verdadera. No tengas miedo.