Pascua
Aquí estoy, Señor,
cociéndome entero
en este horno lento
para ser pan crujiente
en los dientes de mis amigos
y de mis enemigos.
Aquí estoy, Señor,
fermentando mis entrañas
en esta bodega oscura
para ser vino dorado
en los labios sin beso
de mis amigos
y de mis enemigos.
Aquí estoy, Señor,
disolviendo mis horas
en esta soledad de surco
para ser follaje fresco
en la cabeza calcinada
de mis amigos
y de mis enemigos.
¡Aquí estoy, Señor,
contigo,
tu amigo y tu enemigo!
(Benjamín González Buelta, sj)