Yo me atengo a lo dicho

Yo me atengo a lo dicho: La justicia, a pesar de la ley y la costumbre, a pesar del dinero y la limosna. La humildad, para ser yo, verdadero. La libertad, para ser hombre. Y la pobreza, para ser libre. La fe, cristiana, para andar de noche, y, sobre todo, para andar de día. Y, en todo caso, hermanos, yo me atengo a lo dicho: ¡la Esperanza!