Salmo 148 (adaptación)

Alabad al Señor en las calles, en la ciudades, en los pueblos. Alabadlo en los valles y en el mar, en las carreteras y en los hospitales. Alabadlo, quienes lleváis su mensaje, quienes sentís que os ha llamado para anunciar su reino. Presidentes del gobierno, diputados, concejales, funcionarios, trabajadores de todos los sectores, científicos y artistas, desempleados, maestros, médicos, padres y madres de familia, deportistas, periodistas, informáticos, alabad el nombre del Señor, reconoced su autoridad en este mundo. Él nos da fuerza, aunque no siempre lo notemos. Él pone calor en el corazón de sus fieles, la humanidad entera es su pueblo elegido.