adaptación de Mt 23, 23-26
¡Ay de vosotros, cristianos de boquilla, que me lleváis colgado al cuello en cruces preciosas, pero luego no miráis nunca para los crucificados de este mundo! ¡Ay de vosotros, que reproducís en vuestros muros de Facebook todas las polémicas y causas, pero olvidáis hablar al otro con compasión, con sinceridad, con justicia. No es que haya que olvidar las causas importantes, pero de nada sirven si no cuidáis a las personas. Guías ciegos, que dais importancia a cosas menores, y os tragáis la dignidad de las personas. ¡Ay de vosotros, que practicáis el rito sin vivir el evangelio! Tú que me sigues. Escucha y recibe mi evangelio, mi buena noticia, y así tus ritos tendrán sentido.