Dios-con-nosotros
Con nosotros, aunque no siempre te veamos.
Con nosotros, llorando en cada crío arrojado a la desnudez de la noche.
Riendo en la mesa compartida, cuando el afecto permite bajar la guardia.
Sanando heridas viejas y nuevas inclemencias.
Repitiendo, en tus nuevos profetas, palabras que encienden oscuridades.
Con nosotros, sosteniéndonos para afrontar
cada batalla interior, cada caída inesperada,
cada rendición anticipada.
Promesa en el horizonte, alianza en la historia,
presencia interior, motivo cotidiano.
Gracias por seguir siendo el Dios con nosotros.
(Rezandovoy)