Profecía de la palabra
«Haced sitio al que viene.
Haced silencio, amigos,
es hora de escuchar una palabra distinta.
Encended una hoguera para arropar al que nace en el frío.
Haced frente a la inercia, a la prisa, al prejuicio.
Abrid los ojos; vais a ver lo nunca visto:
Un Dios tan grande, un niño chico,
¿Quién prestará atención a lo pequeño?
¿Quién cruzará la intemperie
para descubrir
al que duerme en un pesebre?
¿Quién estará dispuesto a echarse al camino,
tras una estrella que enciende esperanzas
de justicia y verdad, de amor sincero?
¿Quién dejará las seguridades de un palacio
para acoger la incertidumbre del evangelio?
¿Quién quedará preso de sus miedos?
¿Quién ha dicho “hágase”?
¿Quién creyó en los sueños?
¿Quién verá cumplidas las promesas?
¿Quién abrazará el misterio?
Es la hora de aprender
y adorar a Dios
que, en un crío, nos sale al encuentro.»
(José Maria R. Olaizola sj)