Agradecer

Agradecer como el samaritano, ser curado, sanado, liberado de cargas opresoras, no es algo momentáneo, es un proceso, que comporta: darte cuenta de que se ha operado un cambio en ti. Un cambio que no todos alcanzan a ver y que afecta no solo a lo epidérmico, a lo exterior, sino a lo más profundo del ser. Comporta: reconocer humildemente que lo ocurrido en ti no es obra de tus manos. Es regalo gratuito de Alguien que vela por ti, y que te sueña sano, incluido, salvado definitivamente. Comporta también: volver sobre nuestros propios pasos para llegar a Jesús, contemplar su bondad, y mostrar que nuestras vidas, sanadas por Él, tienen un nuevo sentido. (M. Rita Martín)