Agradecer
Agradecer como el samaritano,
ser curado, sanado, liberado de cargas opresoras,
no es algo momentáneo, es un proceso,
que comporta:
darte cuenta de que se ha operado un cambio en ti.
Un cambio que no todos alcanzan a ver
y que afecta no solo a lo epidérmico, a lo exterior,
sino a lo más profundo del ser.
Comporta: reconocer humildemente
que lo ocurrido en ti no es obra de tus manos.
Es regalo gratuito de Alguien que vela por ti,
y que te sueña sano, incluido, salvado definitivamente.
Comporta también: volver sobre nuestros propios pasos
para llegar a Jesús, contemplar su bondad,
y mostrar que nuestras vidas, sanadas por Él,
tienen un nuevo sentido.
(M. Rita Martín)