Me presento ante ti
Me presento ante ti, Señor, con lo que soy.
Tú no necesitas mi currículo.
Tú conoces mi historia, cada paso de mi vida, mucho mejor que yo.
A ti no te puedo engañar.
Contigo no sirven las apariencias, las caretas, las máscaras.
Por eso, me presento tal y como soy.
Podías haberte fijado en muchos otros,
con más cualidades, talentos, amor.
Pero has decidido insistir y no has retirado tu confianza,
a pesar de conocer lo vulnerable que soy.
Por eso, te doy gracias,
porque me quieres sin medida y sin límites
y porque mis debilidades no echan para atrás
tu decisión de quererme siempre.
Sigues contando conmigo.
Toma mi libertad, toma mi pensamiento, toda mi fragilidad.
Toma mi corazón. Te consagro mi vida.