Pero yo os digo

Habéis oído: no hagáis el mal, pero yo os digo, haced el bien, hasta donde alcancen las fuerzas, sin dejar espacio a conveniencia o egoísmo, sin raíces en el rencor, sin insultos ni condenas. Habéis oído que hay que hacerse fuertes, duros, invencibles. Yo os digo, haced del amor bandera, del abrazo danza, de la compasión, deseo, de la justicia, propósito, de la alegría, una meta. Habéis oído que hay que arrimarse al sol que más calienta. Yo os digo, haced de la vida fiesta para todos, de vuestra voz profecía, de vuestras heridas, ofrenda. (José María R. Olaizola)