Vete (inspirado en Lc 9, 1-6)

Vete, no tengas miedo del mal y de otras lógicas que seducen y envuelven a la gente. Yo te doy autoridad, la autoridad del amor, de la verdad, de la fe y de una palabra sincera. Hay muchas enfermedades alrededor, físicas y espirituales. Hay odio, y violencia, hay egoísmo e indiferencia, hay rencor y rechazo, hay abusos de los más inocentes, hay pobreza injusta… Pero yo te envío para sanar corazones y vidas heridas. No creas que tienes que tener un arsenal de recursos para el camino. No esperes a armarte de sabiduría, de títulos, de bienes, de seguridad y confirmaciones. No acumules ropas, bienes u objetos para la misión. Vete ya. No todos te recibirán. Muchos se reirán de tu palabra y mi proyecto. Acepta ese fracaso, y sigue caminando. Que hay mucha gente dispuesta a recibir la buena noticia. Y no vayas solo, sino con otros, que la misión es horizonte común. (Rezandovoy)