Tú
Nadie da nada por nada,
dicen los incrédulos.
Algo querrá, comenta,
suspicaz,
quien no se fía
del amor.
Miradas recelosas,
segundas intenciones,
agendas ocultas,
hojas de ruta,
buscadores de tajada.
Sospecha.
Desconfía.
Todo tiene un precio.
Imposible gratuidad
en corazones obtusos.
Tú
muestras la desnudez
generosa
de quien abre
su casa
y ofrece su mesa.
Tú eres la puerta
a una fiesta
preparada,
bendecida,
repartida
y entregada.
Tú te das
sin regateo
ni exigencia.
A saciados
y hambrientos,
a amigos
y enemigos,
a propios
y extraños.
Imparable gratuidad
en corazones abiertos.
(José María R. Olaizola, sj)