Texto bíblico
Evangelio
Salmo 26El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién yo temeré? El Señor es la defensa de mi vida, ¿quién me hará temblar? Una cosa pido al Señor: habitar por siempre en su casa, gozar del cariño del Señor viviendo junto a Él. Me protegerá en su casa el día que yo esté en peligro. Me pondrá en sitio bien seguro cantaré y tocaré para Él. Oigo yo en mi corazón: «buscad y buscad mi rostro». Tu rostro buscaré, Señor, no me escondas, por favor, tu rostro.