Texto bíblico
Lc 13, 31-35
Ef 6, 10-20
Por lo demás, fortaleceos con el Señor y con su fuerza poderosa. Vestid la armadura de Dios para poder resistir los engaños del Diablo. Pues no peleáis contra seres de carne y hueso, sino contra las autoridades, contra las potestades, contra los soberanos de estas tinieblas, contra espíritus malignos del aire. Por tanto, requerid las armas de Dios para poder resistir el día funesto y manteneros venciendo a todos. Ceñíos la cintura con la verdad, revestid la coraza de la justicia, calzad las sandalias de la prontitud para la Buena Noticia de la paz. Para todo embrazad el escudo de la fe, en el que se apagarán los dardos incendiarios del maligno. Poneos el casco de la salvación, y empuñad la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios. Constantes en rezar y suplicar, rezad en toda ocasión con espíritu; para ello velad con perseverancia rezando por todos los consagrados.
Pedid también por mí, para que cuando yo abra la boca, se me conceda el don de la palabra y pueda exponer libremente el secreto de la Buena Noticia. Mensajero suyo soy en prisión: que pueda anunciarlo libremente, como es debido.