Rezandovoy
Dona

Ordinario

«Gracias». ¿Tanto cuesta decirlo?

Miércoles XXXII del Tiempo Ordinario

Fecha

Miércoles, 11 de noviembre

Tiempo

Ordinario

Duración

15:00 min

Texto bíblico

Lc 17, 11-19

Lc 17, 11-19

Camino a Jerusalén, Jesús pasaba entre Samaría y Galilea. Cuando iba a entrar en un pueblo, salieron a su encuentro diez hombres leprosos, que se pararon a lo lejos y a gritos le decían: «¡Jesús, Maestro, ten compasión de nosotros!». Al verlos, les dijo: «Id a presentaros a los sacerdotes».
Y sucedió que, mientras iban, quedaron limpios. Uno de ellos, viéndose curado, se volvió glorificando a Dios en alta voz; y postrándose rostro en tierra a los pies de Jesús, le daba gracias; y éste era un samaritano. Tomó la palabra Jesús y dijo: «¿No quedaron limpios los diez? Los otros nueve, ¿dónde están? ¿No ha habido quien volviera a dar gloria a Dios sino este extranjero?». Y le dijo: «Levántate y vete; tu fe te ha salvado».

Texto de apoyo

Gracias

Gracias, Señor, por tu Palabra
que cae como la lluvia y pone sentido y destino en nuestro camino.
Gracias por el amor, poderoso como un torrente, invencible hasta más allá de la muerte, que nos eleva y nos llena el corazón de nombres y motivos.
Gracias por tu justicia, que se alza como un grito, como una exigencia, como una llamada y como el último atisbo de esperanza para quienes sufren lo injusto.
Gracias por hacernos tan de barro, y al tiempo poner tu luz en nuestras grietas.
Gracias por la libertad de quien aprende a caminar sin cadenas ni más ataduras que la pasión por tu Reino.
Gracias por el pan de cada día, y por poner en nuestra entraña la convicción de que no podemos estar tranquilos hasta que ese pan llegue a todas las mesas.
Gracias, en fin, por Jesús, camino, verdad y vida.

Música

Canciones en esta oración

  • Long Ago and Far Away

    Long Ago and Far Away

    Long Ago and Far Away · Heavy Mellow · Acoustic Abstracts

  • Gracias, Señor

    Gracias, Señor

    Ixcís · Oscar Santos · Una historia regalada

Guía

Cómo rezar con esta oración

  1. Disponte: Busca un lugar tranquilo, una postura cómoda. Respira lentamente unas cuantas veces. Recuerda que Dios te mira con amor.
  2. Escucha: Pulsa play y deja que las palabras y la música te guíen. No tengas prisa: si alguna frase te toca, puedes detenerla y quedarte ahí.
  3. Habla: Cuéntale a Jesús lo que has sentido. Lo que te alegra, lo que te duele, lo que te falta. Pídele lo que necesitas.
  4. Cierra: Termina con un padrenuestro, un avemaría, o simplemente con un gracias.