Texto bíblico
Evangelio
Jn 3, 1-9Había un hombre del partido fariseo, llamado Nicodemo, una autoridad entre los judíos. Una noche, fue a visitar a Jesús y le dijo: «Rabí, sabemos que vienes de parte de Dios como maestro, pues nadie puede hacer las señales que tú haces si Dios no está con él». Jesús le respondió: «Te aseguro que, si uno no nace de nuevo, no puede ver el reinado de Dios». Nicodemo le preguntó: «¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Podrá entrar de nuevo en el vientre materno para nacer?» Jesús le contestó: «Te aseguro que, si uno no nace de agua y Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. De la carne nace carne, del Espíritu nace espíritu. No te extrañes si te he dicho que hay que nacer de nuevo. El viento sopla hacia donde quiere: oyes su rumor, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así sucede con el que ha nacido del Espíritu». Le respondió Nicodemo: «¿Cómo puede suceder esto?»