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Oración especial

En el lecho de muerte

¿Qué me queda por hacer?

Tipo

Especial

Duración

11:16 min

Texto bíblico

Evangelio

Mt 19, 16-22

Un joven se acercó a Jesús y le preguntó: «Maestro, ¿qué tengo que hacer de bueno para obtener la vida eterna?». Jesús le contestó: «¿Por qué me preguntas qué es bueno? Uno sólo es Bueno. Mira, si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos». Él le preguntó: «¿Cuáles?». Jesús le contestó: «No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre, y ama a tu prójimo como a ti mismo». El joven le dijo: «Todo eso lo he cumplido. ¿Qué me falta?». Jesús le contestó: «Si quieres ser perfecto, anda, vende tus bienes, da el dinero a los pobres, así tendrás un tesoro en el cielo, y luego ven y sígueme». Al oír esto, el joven se fue triste, porque era muy rico.

Texto de apoyo

De la 'Autobiografía' de san Ignacio

«Días más tarde, me hicieron una nueva carnicería; en la cual, así como en todas las otras que antes había pasado y después pasé, nunca pronuncié palabra, ni mostré otra señal de dolor, más que apretar mucho los puños. Pero aun así empeoró mi estado, sin apenas poder comer y con otros síntomas que suelen ser señal de muerte. Y llegado el día de san Juan, los médicos, que tenían muy poca confianza en mi salud, me aconsejaron confesarme. Así, recibiendo los sacramentos, la víspera de san Pedro y san Pablo, dijeron los médicos que, si hasta la media noche no sentía mejoría, se me podía contar por muerto».

Texto de apoyo

Resonancia ignaciana

Cuando haya que tomar una decisión importante, mucho ayuda … «considerar como si estuviese en el momento de la muerte. [E imaginar] la forma y medida que entonces querría haber tenido en la presente elección, y guiándome por aquella, hago de toda ella mi actual determinación».

(EE, 186)

Música

Canciones en esta oración

Guía

Cómo rezar con esta oración

  1. Disponte: Busca un lugar tranquilo, una postura cómoda. Respira lentamente unas cuantas veces. Recuerda que Dios te mira con amor.
  2. Escucha: Pulsa play y deja que las palabras y la música te guíen. No tengas prisa: si alguna frase te toca, puedes detenerla y quedarte ahí.
  3. Habla: Cuéntale a Jesús lo que has sentido. Lo que te alegra, lo que te duele, lo que te falta. Pídele lo que necesitas.
  4. Cierra: Termina con un padrenuestro, un avemaría, o simplemente con un gracias.